Universo Spinetta, galaxias de sueños, asteroides de transparencias.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/74/Flaco_Spinetta.jpgUniverso Spinetta, galaxias de sueños, asteroides de transparencias.

“Voy a buscar a la muerte para nacerla”

Miguel Santagada

 

Nuestro Programa Universo en las Artes y las Letras en su undécima edición invita a transitar su itinerario anual hacia el esplendor de un artista nacido a mitad del siglo XX, y cuya luminosidad irradiará durante muchas décadas más de este siglo XXI. La propuesta toma la referencia de Luis Alberto Spinetta, el Flaco, nacido en 1950 en un barrio de Buenos Aires, de donde partió en 2012.

Como todos los años  proponemos a la comunidad local y regional espacios de participación en la producción de arte y la reflexión crítica sobre autores y obras de nuestra variada cultura nacional. Este año renovamos la propuesta con la elección de Spinetta, un artista de la música, la canción, la poesía y el dibujo.

¿Por qué Spinetta, después de Borges, las hermanas Ocampo, Sábato y Cortázar? Simplemente, porque el Flaco, un espíritu de inquietante búsqueda musical aportó nuevas dimensiones para las creaciones artísticas. Como el ser tierno, pacífico y de insobornable originalidad que ha sido ocupa el sitio de artista de un género al que dotó de magia, innovación y sensibilidad en más de cuatro décadas de consecuente trayectoria. Un legendario artista de la cultura de masas que no ha cedido una pizca de su talento ante la arrogancia de las industrias musicales. Spinetta nos representa como modesto muchacho de barrio que sin panfletos ni escándalos mediáticos, sino con actitudes ejemplares fue capaz de conquistar  el alma de una generación sometida a las peores dictaduras. Sus melodías innovadoras y sus palabras desafiantes nos legaron una lírica que hoy honramos dedicándole este Universo.

Es difícil resumir la vitalidad de ese genio que solo durante poco tiempo se alejó de Villa Urquiza, el barrio que adoptó desde su juventud. Por haber evitado las envolturas  mercantiles que lo hubieran convertido en un efímero ídolo de multitudes, atravesó el camino hacia la fama sin creerse a sí mismo nada más que un artista reflexivo, en la búsqueda sin fin de un mensaje superador. Confiamos que de la mano de sus maestras y maestros los chicos de las escuelas de nuestra región tomarán la enseñanza del Flaco y nos devolverán la satisfacción  de poemas, relatos e imágenes que recreen  a aquella muchacha de los ojos de papel, o aquella canción para los días de la vida, para “seguir viviendo sin tu amor”.

 

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