Salud Mental y Trabajo Comunitario – Mesa 2

salud_mentalEste trabajo ha sido presentado en VI Jornadas del Centro Integral de Salud Mental de Tandil “Palabras Curzadas”, realizadas junto a la Secretaría de Extensión de rectorado de UNICEN, del 9 y 10 de Octubre, en Tandil.

Cuando la ayuda llega tarde. Función asistencial de los peritos del Fuero Penal Juvenil. Autores: Juan J. Beltrami María, Inés Sacomani.

Resumen

Reseñaremos el marco institucional y luego desarrollaremos el problema propuesto. El trabajo expondrá la función asistencial de los peritos con un grupo de adolescentes (cinco) en conflicto con la ley penal, en el que previamente los mecanismos de asistencia y protección fallaron.

Los casos fueron seleccionados según estos indicadores:

Antecedentes de demanda de atención al sistema de salud, el conflicto con la ley penal juvenil es posterior, historia familiar y entorno social de riesgo, los puntos de pericia y/o el dictamen pericial exponen el problema de salud, los casos están comprendidos entre Diciembre 2014 y Junio 2015, en su primera pericia psiquiátrica.

Marco teórico

Adherimos a la definición de Salud Mental del Art. 3 de la Ley Nacional de Salud Mental N° 26657.

Consideraremos como definición de “delincuencia Juvenil” al “comportamiento que infringe la ley o las normas establecidas de manera reiterada o crónica efectuada por menores de edad”.

La función pericial comprende según la Dirección de Asesorías Periciales: “…realizar evaluaciones diagnósticas y sugerencias respecto a la cuestión sujeta a análisis, que ilustren a los señores funcionarios y magistrados para la futura determinación  judicial. Y que la tarea de seguimiento, asistencial o contralor, excede el marco de las funciones establecidas en la normativa citada (Ac. 1793/78)…”

 

DESARROLLO DEL TRABAJO

  • Introducción

En el año 2008, la ley N° 13634 creó el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, los peritos de los antiguos Tribunales de Menores integraron un nuevo órgano: el Cuerpo Técnico Auxiliar (CTA).

Los CTA. tienen un coordinador, localmente dependen del Jefe de la Asesoría Pericial y a un nivel superior de la Dirección de Asesorías Periciales en La Plata.

El marco de funcionamiento es el establecido por la ley y las diferentes acordadas  de Corte, y se resume en la interpretación y síntesis del Sr. Director de  las  Asesorías Periciales de la Provincia:

“…realizar evaluaciones diagnósticas y sugerencias respecto a la cuestión sujeta a análisis, que ilustren a los señores funcionarios y magistrados para la futura determinación judicial. Y que la tarea de seguimiento, asistencial o contralor, excede el marco de las funciones establecidas en la normativa citada (Ac. 1793/78)…” Además; los peritos psiquiatras de la Provincia de Buenos Aires contamos con un protocolo que enmarca nuestra labor pericial; la Resolución N° 934/13.

Se trata de un problema social, judicial y de abordaje terapéutico que excede el encuadre de la Ac 1793/78, sin embargo guarda coherencia con el concepto de construcción social de la salud presentado en el Art. N° 3 de la ley 26657 de Salud Mental.

Desde hace tiempo; en ámbitos científicos y académicos se reconoce como problema la “criminalización de la enfermedad psiquiátrica y la relación entre adicción, delincuencia y violencia.”

¿Es posible responder estrictamente a la función pericial alejados de los principios éticos que guían nuestras profesiones?

Afortunadamente no fue necesario responder la pregunta, pues estos casos impulsaron a jueces, fiscales y defensores del fuero a solicitar evaluaciones  periciales orientadas a asegurar la protección del derecho a la salud de los niños  que son motivo de esta presentación.

Este grupo de “niños en conflicto con la ley penal” nos hizo preguntarnos si esta población es homogénea e igualmente responsable a la vivencia actual de “inseguridad social”.

Este será el primer paso de una investigación que pretende en el futuro describir a este grupo y compararlo con otros de grupos de menores conflictivos así diferenciar modos, complejidad e intensidad de las intervenciones a concretar entre los diferentes actores responsables de la salud: familia, escuela, sistema de salud y el estado representado en este caso por funcionarios judiciales y de otros dispositivos de prevención, contención y tratamiento.

  • Planteamiento del problema:

Llamó la atención a los autores, el encuentro (durante la tarea pericial) con padres que referían haber solicitado ayuda al sistema de salud, haberla concretado o haber estado a punto de hacerlo y sin embargo sus hijos ingresaron al sistema penal juvenil.

¿Qué pasó?, ¿Se trataban de justificaciones para desplazar su responsabilidad? o ¿Fracasaron los mecanismos de prevención y abordaje en salud?

Son los padres de los adolescentes a quienes se les solicitó la 1° pericia psiquiátrica entre Diciembre 2014 y Mayo 2015, en total cinco casos que representan el 19,6 % de todas las pericias psiquiátricas en ese periodo. En todas ellas la inquietud de quienes las solicitaron fue confirmar la patología psiquiátrica y orientar sobre la conducta a seguir.

  • Descripción
  • Grupo familiar conviviente:

En dos casos convivían con ambos padres biológicos; un con familia ensamblada (madre biológica con pareja) y dos a cargo de la figura materna.

Dos adolescentes eran hijos únicos, uno tenía un hermano menor, uno tenía dos hermanos y otro nueve hermanos.

  • Aspectos económico-laboral

En un caso ambos padres tenían empleos formales, en tres casos un padre trabajaba: (dos tenían empleos  formales  y  uno trabajaba  informalmente, en    este caso se trataba del padrastro); en un caso el progenitor recibía una pensión por discapacidad.

Uno de los hermanos contribuía al ingreso familiar.

Cuatro de los cinco casos tenían cobertura social, en un caso desconocía cuál era  su obra social y no la utilizaba.

  • Características de los adolescentes

En cuatro casos, los problemas comenzaron en la escuela primaria: trastorno de conducta y problemas de aprendizaje, en el otro caso se fijo la edad de inicio a los  14 años.

La conducta antisocial en conflicto con la ley penal según los mismos adolescente fue fijada: a los 9 años, a los 14 años, 2 a los 16 años y finalmente un caso a los 17 años.

  • Grupo de pares

El adolescente imputado de abuso sexual no tenía grupo de pares.

El resto tenía contacto con uno o varios grupos conflictivos, solo uno de ellos había interrumpido ese contacto al momento de la pericia.

En aquellos casos en que la aparición de los primeros síntomas fue en edades tempranas el ingreso a un grupo de pares conflictivo es posterior y en los de comienzo en la adolescencia el inicio de los síntomas y el contacto con grupos conflictivos fue simultáneo.

El consumo de drogas siempre estuvo ligado al ingreso a estos grupos.

  • Primer contacto con el sistema de salud.

En dos casos tuvieron contacto con profesionales de la salud durante la escolaridad primaria, en tres casos, el primer contacto fue al ingresa a la adolescencia.

Según el relato de los padres el momento en que pidieron ayuda concreta varió de algunos meses (3) a varios años (2).

  • Diagnósticos (mencionados en los distintos informes profesionales)

–         Dos adolescentes tienen certificados de discapacidad mental,

–         Uno tiene antecedente de hipoxia severa al nacer y RNM cerebral con informes dudosos.

–         Dos tienen comorbilidad de adicción y psicosis.

–         Cuatro recibieron en algún momento diagnóstico de retraso mental (sin mención de severidad).

–         En dos casos se describieron síntomas de depresión.

–         Dos  adolescentes tuvieron diagnóstico de trastorno de conducta.

–         Dos de ellos fueron en su niñez víctimas de bulling escolar, uno de ellos también fue víctima de abuso sexual infantil intrafamiliar.

–         Tres casos ejercían violencia filio-parental, aunque en un caso se cree que la violencia es recíproca.

  • Antecedentes familiares

En un de los casos el padre era quien poseía diagnóstico clínico con síntomas neuro psiquiátrico sin tratamiento.

En otro caso los padres realizaban terapia familiar.

En un caso la madre biológica tiene diagnóstico de retraso mental y su pareja es alcohólica.

En un caso ninguno de los padres tiene diagnóstico de patología mental. En un caso la madre separada realiza psicoterapia y el padre biológico no conviviente ejercía violencia física.

Finalmente ninguno de los hermanos tiene antecedentes de patología mental.

  • Pericias
  • Delitos imputados

–         Tres con carátula de robo o tentativa de robo.

–         Uno con tentativa de homicidio.

–         Uno con carátula de abuso sexual.

  • Solicitantes

Solo en dos casos fue el juez de garantías (al inicio del proceso penal) quien las solicitó, en los otros tres casos el proceso penal estaba avanzado y los solicitantes fueron:

Un caso el juez de responsabilidad penal,

Un caso el fiscal y la defensa agregó puntos de pericia, Un caso la defensa.

  • Característica de la ayuda solicitada

Las pericias fueron pedidas en urgencia en dos casos; un pedido fue de la defensa, el otro del juez de garantías.

Solo en un caso los puntos de pericias se refirieron a las características del adolescente y su responsabilidad penal.

Dos solicitudes solo se referían a realizar un informe psiquiátrico, en un caso hubo varios contactos telefónicos que ampliaron la solicitud de manera informal, en dos casos la solicitud se refería a determinar el tipo de alojamiento.

  • Intervención del CTA

En un caso no hubo intervención del perito psicólogo por que el adolescente no concurrió.

En los casos en que intervinieron los psicólogos: en dos casos repitieron los exámenes por nuevos ingresos del adolescente, en todos los casos fue previo a la pericia psiquiátrica.

En una pericia psicológica el perito especificó los test psicológicos que utilizó.

En todos los casos hubo intervención de los peritos trabajadores sociales, en una ocasión intervinieron dos peritos TS.

En todos los casos intervinieron en un mismo hecho más de una vez.

Las intervenciones consistieron en entrevistas con los adolescentes, el grupo familiar conviviente en la sede del CTA y en el domicilio.

En tres casos hubo intervención de los tribunales de familia sin efectos concretos.

En todos los casos previamente hubo intervenciones de dispositivos de salud.

En un caso la obra social participaba en las intervenciones de manera activa (dando propuestas de instituciones de tratamiento).

Los peritos de las diferentes áreas del CTA en todos los casos sugirieron intervenciones focalizadas en el área salud mental:

–         Nuevas pericias interdisciplinarias.

–         Derivación    a    internación    hospitalaria,    hospital    de    día,    comunidades terapéuticas.

–         Contactos con los profesionales de las otras intervinientes.

–         Definición del diagnóstico psicopatológico: individual y familiar plasmados en las pericias.

 

  • Conclusiones

La violencia fue un elemento presente en la mayoría de estos casos.

De los adolescentes que cometían robos; uno confirmó que usó armas de fuego y estaría actualmente amenazado por un grupo enemigo.

Solo en el caso del adolescente imputado de abuso sexual no ejercía otro tipo de violencia hacia terceros.

La mayoría de estos niños fueron víctimas de algún tipo de violencia. Dos adolescentes acusaron a sus madres de ser expulsivas.

De los cinco adolescentes tres habían agredido a sus padres, en los tres casos se menciona que los padres les temían, y convivían con sus hijos agresores. En ninguno de los casos anteriores se tomaron medidas al respecto, a pesar de que la situación fue denunciada en los informes profesionales.

En un caso se constató violencia recíproca. La progenitora estimuló la violación de  un beneficio de morigeración de la reclusión, y el adolescente fue derivado en un centro de menores. En la pericia psiquiátrica esta madre fue descripta como expulsiva por su hijo y en la pericia social por la perito interviniente.

Uno de estos adolescentes estuvo acusado de intento de homicidio y además provocó un incendio en el contexto de un delirio celotípico.

Al momento de la pericia psiquiátrica tres estaban medicados por psiquiatras.

  • Interrogantes y Discusión

 

Nos preguntarnos: ¿la temprana evaluación, la participación de familia, escuela y dispositivos sanitarios de manera articulada habría evitado al menos la gravedad de las consecuencias de las patologías de estos jóvenes?

La conducta antisocial de los jóvenes es parte de interacciones recíprocas de aspectos individuales del niño, la familia, la escuela y el contexto barrial.

Detectamos un caso en que la escuela sostuvo al niño en el establecimiento en  lugar de derivarlo, pero los padres no sostuvieron el tratamiento psiquiátrico.

El desacuerdo de los progenitores en aceptar la condición de sus hijos y en la actitud a seguir sobre los síntomas, pareciera ser un factor de riesgo.

En los casos de abuso sexual e intento de homicidio, los padres no presentaban el mismo grado de conciencia de enfermedad.

Es necesario intervenir con más celeridad, precisión y con la intensidad adecuada en la ayuda. Ninguno de los niños en los que los problemas se detectaron en la edad escolar fueron abordados interdisciplinariamente, o los padres orientados en la contención de sus hijos.

El interrogante planteado en el título del presente trabajo queda confirmado: “los peritos del Fuero Penal Juvenil mantenemos una función asistencial”. Esta función a diferencia del anterior sistema llega tarde; cuando existe daño en el joven y en todos los aspectos de la red familiar.

 

  • Propuesta

Esperamos crear el alerta en los profesionales y en los diferentes organismos incluidos en este problema, para detectar estos casos, disminuyendo los daños y favoreciendo la recuperación temprana de estos adolescentes evitando el ingreso al sistema penal juvenil.

 

 

 

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